portada - 2017-07-15 -

Científicos estudian el cerebro y la posible pérdida de memoria en humanos



¿Es posible esto? Sí. Según el experto, "la memoria se graba incrementando la fuerza de las conexiones entre determinadas neuronas". Hasta ahora se creía que la intensidad de estas conexiones neuronales era común a los recuerdos asociativos y no asociativos. En otras palabras, que si usabas una droga para eliminar uno, eliminabas el otro.

Induciendo recuerdos asociativos y no asociativos en las neuronas del caracol, los científicos descubrieron que cada tipo de recuerdo emplea una variante diferente de la proteina quinasa M, un neurotransmisores usado por las neuronas para registrar memorias. Los recuerdos asociativos usan la variante PKM Apl III y los no asociativos la variante PKM APl I.
El estudio es una prueba de concepto, pero demuestra que se puede borrar la parte dolorosa de un recuerdo sin borrar el recuerdo en sí simplemente aplicando inhibidores de la variante adecuada de la quinasa en las regiones del cerebro adecuadas. Eso sería de gran ayuda para tratar síndromes de estrés postraumático y problemas de ansiedad derivados de traumas.
Forma de recordar
Los especialistas que estudian al cerebro destacan que esta forma de recordar ya es utilizada en algunas técnicas de enseñanza, que tratan de introducir en las clases elementos emotivos o sorprendentes que sirvan como enganche alrededor del que puedan fijarse en la memoria materias que normalmente desaparecen sepultadas por la rutina.
Recientemente, un grupo de investigadores del Centro Médico de la Universidad de Columbia y la Universidad McGill (EE.UU.) publicó un artículo en la revista Current Biology en el que muestran que es posible borrar de manera selectiva distintas memorias almacenadas en la misma neurona. Para lograrlo utilizaron un tipo de babosa marina del género aplysia que tienen grandes y pocas neuronas en las que se puede observar con facilidad la memoria en acción.
Pedro Bekinschtei, neurocientífico del Instituto de Neurociencia Cognitiva y Traslacional (Universidad de Favaloro, Ineco y Conicet), explicó a Infobae cómo se produjo este experimento, qué resultados obtuvo y qué significa esto en un futuro no muy lejano para el hombre. Cuando la maquinaria bioquímica del cerebro se pone en marcha tras uno de estos eventos, varias memorias pueden quedar codificadas en el mismo espacio.
Los estudios se podrían replicar en humanos en un futuro cercano
"Los científicos utilizaron un modelo de memoria que estimulaba un circuito de recuerdos que modificaban el comportamiento de una babosa. A todos nos pasa, que cuando la información se adquiere, se ubica y estabiliza en el circuito de la memoria. Al proceso se lo llama Engrama o Traza de Memoria. Y es la representación neuronal de la experiencia vivida. Esa información se traslada a un circuito neuronal, que es un código que establece y se puede recuperar o recordar más tarde", explicó Bekinschtei, investigador principal del Conicet.
Y agregó: "Cuando los recuerdos están almacenados, y son evocados, están distribuidos o ubicados en un modelo desarmado, que debe rearmarse gracias a un proceso metabólico. Esa es la oportunidad que hallaron los científicos para, mediante un tipo de droga, volver a armar o desarmar ese recuerdo en las neuronas".
Según el especialista, es común experimentar hoy en animales mediante el uso de propanonol, un fármaco que bloquea el proceso metabólico neuronal. Se trata de un betabloqueante que bloquea la conexión neuronal, observable meidante patrones de actividad eléctrica. Pero en los seres humanos es mucho más difícil identificarlas porque son millones las neuronas intervinientes.
 Pedro Bekinschtein es un neurocientífico experto en temas de memoria de Ineco y el Conicet
"Si un ratón recibe un shock eléctrico en una caja, los científicos puede etiquetar las neuronas que se activiaron en ese momento y activarlas artificialmente para recordar el momento traumático cuando está viviendo una situación y se encuentra a salvo. Del mismo modo, pueden bloquear esa transmisión y eliminar el mal recuerdo de la electricidad si el animal vuelve a entrar a esa caja", puntualizó Bekinschtei.
Resultados del estudio
En concreto, los autores del estudio internacional estimularon dos neuronas sensoriales conectadas a una neurona motora. Una de las neuronas se estimuló para inducir una memoria asociativa y la otra una no asociativa. Midiendo la fuerza de las conexiones vieron que los distintos tipos de memoria asociadas a distintos estímulos se mantenían gracias a dos variantes de una proteína.
 Los científicos vieron posible borrar memorias concretas bloqueando moléculas que sirven para producir esas proteínas o evitan que se desintegren
Los científicos fueron capaces de borrar un tipo de memoria sin afectar a la otra bloqueando la proteína adecuada. También observaron que era posible borrar memorias concretas bloqueando moléculas que sirven para producir esas proteínas o evitan que se desintegren.
Los responsables del estudio creen que esta información puede ser útil para diseñar enfoques farmacológicos para personas que sufren estrés postraumático. Los seres humanos también tienen versiones similares de las proteínas con las que las babosas marinas forman y mantienen sus memorias y se sabe que los defectos en estos mecanismos pueden producir discapacidad intelectual.
Samuel Schacher, profesor de neurociencia de la Universidad de Columbia y uno de los autores del estudio lo explica así:
"El ejemplo que me gusta dar es el siguiente: vas caminando por una zona peligrosa de la ciudad y te asaltan violentamente en un callejón. Resulta que, en ese momento ves un buzón de correos y a partir de ese día te pone muy nervioso algo tan inocente como echar una carta al buzón. Uno de los objetivos de nuestra investigación es desarrollar técnicas que permitan eliminar los recuerdos asociativos que pueden quedar grabados en el cerebro durante una experiencia traumática y, al mismo tiempo, respetar los recuerdos no asociativos de manera que la persona siga teniendo la información sobre la experiencia y ello le permita tomar decisiones en el futuro".
El recuerdo sin la angustia
Lo que Schacher y su equipo persiguen es mantener el recuerdo de que fuimos asaltados en un callejón para que en lo sucesivo evitemos los callejones oscuros, pero sin la angustia asociada al incidente, y a los elementos neutrales que había en él, como el buzón.